Uno nace, llega a un mundo hecho por miles que ya estuvieron antes. Uno crece, es decir; olvida vivir, para aprender a respetar al que tiene más. Aprender a amar la lavadora, el aro cromado, el perro ideal.

Tu éxito, el éxito son las cuatro tarjetas de crédito que engordan tu vida. La mujer pintada que te acompaña; el hombre perfumado que te corteja; el hijo en colegio de tres idiomas, uniformado y bien constituido para el armazón de la sociedad.

Condimenta tu vida exitosa: se filántropo. Págate el crucero dorado, llénate de postales. Pon en la sala un adorno genuino hecho por un desnutrido niño étnico.

Serás amado llegando a casa en 4 x 4 después del ocaso. Después de que supervisaste el secado de un río, el embargo de cuatro casas hipotecadas, todo en pos de un exitoso development.
No cambies el mundo; está bien como está. Suelta gripe en las aves, crea plantas con pesticida incorporado, total, ellos – los fracasados- las comerán.

(Iván Wong Ródenas – Extraído del Cuaderno Azul 2006-2007)